Aprender a aprender: otra forma de amar

La educación es un camino para el desarrollo de individuos, familias, sociedades y por tanto de los países.



En ese sentido hoy deseo darte una sugerencia: fomentar el autoaprendizaje o ser autodidáctas. La generación de nuevos conocimientos y la tecnología dejan de manifiesto que actualmente el ir a la escuela, no es la única forma de aprender cosas nuevas o reafirmar otras ya conocidas. Estamos en momentos históricos donde los límites los pones tú, porque hoy en día se puede saber de todo hasta el grado de saturarte y sentirte agobiado.


Ahora la gran virtud es seleccionar aquello a lo que deseas ponerle tu atención y determinar que realmente deseas incorporar a tu vida. Es una estrategia esencial para sobrevivir en este mundo que nos toco vivir. Sobretodo para romper patrones o hábitos que te encantan en tu vida.



Queriendo y no queriendo desde que nacemos hasta que morimos aprendemos. Pero ponerle intención y propósito a un aprendizaje entonces lo vuelve toda una aventura y le da más sentido. Explorar formas de aprender mejor es una forma de respetarte, amarte y amar a los demás, pues es aceptarnos tal como somos e impulsar a fluir en nuestro camino a tu ritmo y a tus formas. Y lo mismo aplica hacia los demás.


El autoaprendizaje como un proceso único, personal y activo, nos permite desarrollar y adquirir conocimientos y habilidades que contribuyen a nuestra adaptación y autorrealización como personas. Es un compromiso consigo mismos para conectar con lo que necesitamos y entonces hacer diversas acciones que solucionen dichas necesidades.



Las características del autoaprendizaje son las siguientes:

1) Identificar tus necesidades ¿qué sé? ¿qué no sé? ¿qué deseo aprender o saber hacer?

2) Con qué recursos cuento para investigar y cuánto tiempo le invertiré a esto

3) Estrategias de estudio para lograr extraer lo más relevante y se adapten a mi forma de ser

4) Probar varias soluciones al problema o al reto o meta

5) Valorar el proceso y los resultados


Independientemente si vas a la escuela o no, el autoaprendizaje debe ser parte de tu vida diaria, pues te mantendrá vivo y motivado. Lo puedes aplicar en muchos sentidos: cuidarte a ti mismo, cuidar a los demás, fomentar estas habilidades a tus hijos, encontrar tu paz, solucionar metas, ayudar a otros, aprender un idioma, cocinar, a meditar, a saber más sobre tu salud y enfermedades, sobre otras culturas, explorar otris países, etc. Prácticamente todo lo que nos propongamos.



Pero ojo, cuidado de no exagerar pues todos los extremos pueden ser nocivos:

a) Pon límites claros. Un tema en específico ayudará a no ahogarte en el mundo de información que encontrarás. Así que, define hasta dónde quieres saber del tema o la habilidad.

b) Delimita lo que lees, no todo lo que encuentras será de calidad. Revisa autores, instituciones o quien respalda la información. Estamos llenos de mitos e información falsa, y eso puede hacerte perder mucha energía y tu tiempo.

c) Establece un límite de tiempo para revisar información, pues revisarlo todo es imposible. Mientras lees este artículo ya salieron otros 50 artículos de eso que te interesa. Sugiero revises lo más actual y aquello de calidad.

d) Aplica los conocimientos nuevos o reforzados para solucionar tus necesidades. No es solo llenarte de información, debe tener sentido aprender y encontrarle un sentido práctico para ti. Así que más vale lo necesario para llevarlo a la práctica.

e) Cuando estés listo, con dudas específicas apóyate de un experto. Siempre va bien para seguir avanzando en tu meta.

f) Y lo más importante mantén la calma. Si sientes mu estrés baja el ritmo.


A la primera no saldrá, la práctica hace al maestro. Por ello debes preocuparte por mejorar tu forma de aprender: hay quien escucha, hay quien lee, hay quien experimenta, hay quien necesita de las tres formas para aprender significativamente algo.



El autoaprendizaje es un camino probado para fortalecer aspectos de la salud y del estilo de vida. Estudios relacionados con acciones para el cuidado de pacientes con enfermedades pulmonares e hipertensión, son testimonio de que la orientación por parte de un profesional acompañada por el autoestudio del paciente para incrementar la eficacia de técnicas de cuidados a la salud y así evitar complicaciones derivadas de estas enfermedades, son una combinación muy efectiva.


¿Y tú cómo y a qué horas aprendes mejor?


Hasta la próxima!


REQUENA, A. Hidalgo, et al. Comparación de intervención educacional grupal frente a una individual y el autoaprendizaje en EPOC. Medicina de Familia. SEMERGEN, 2021, vol. 47, no 4, p. 215-223.


ESTRADA, Dolors, et al. Efecto de una intervención educativa repetida frente a una intervención inicial sobre el control de la presión arterial en pacientes hipertensos. Medicina Clínica, 2021.

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