Alimentos ecológicos, controversias.


Desde siempre la recomendación de consumo es un alimento lo más natural posible, sin agregados o procesos. Sin embargo hoy en día sabemos que muchos de esos alimentos ya tienen desde su cultivo o crianza según el caso químicos agregados. ¿Qué hacemos? ¿Qué tan malo es?



Por esta razón en el mundo existe una fuerte corriente en la búsqueda no solo de alimentos “puros”, si no que sean ecológicos, y en todo su proceso haya una conciencia donde se busque mejoras al medio ambiente y además no se agreguen productos químicos, sintéticos, hormonas, etc. Por ejemplo si es la crianza de un animal, para empezar debe estar a libre pastoreo, tener ciertos metros cuadrados para cada uno, no inyectar hormonas, los medicamentos son muy especiales y su alimento no puede ser sintético ni con agregados, entre muchas normas más, muy específicas. Todo esto genera lógicamente un precio más alto en dicho producto, sin embargo en muchos casos desde la vista hay una diferencia en el alimento final. En otros la verdad es que no, ¿podrían venderte cosas como orgánicas que no lo sean? Bueno esa es la primer controversia, sobre todo en nuestro país, seguramente si, es probable que te topes con el término “orgánico“ más no lo sea.


Si bien existen certificaciones para ser o no un producto orgánico, es probable que en muchos casos que usan el término no exista esa certificación.

Además de “orgánico“ existe también el término alimento “biológico“

y “ecológico“. O en algunos casos el uso de la palabra “natural” que ya habla de evitar conservadores, o ingredientes en su proceso de elaboración.


Todo se basa en buenas ideas e intenciones para nuestro planeta y organismo. Hablando nutricionalmente debemos decir que todos los alimentos nos nutren, y puede haber diferencias, por ejemplo: hay un estudio del huevo orgánico, de campo (como de rancho) y el comercial, y en unos casos el cascarón fue más grueso (orgánico), en otros hay menos contenido pero mejor proteína (orgánico y de campo) y cambia un poco el sabor (ganó el de campo). Pero al final todos alimentan, los valores en diferencia son pocos.


Nuestros abuelos que vivían en ranchos o ciudades aún no tan industrializadas presentaron enfermedades ya en edades altas 60, 70 o hasta 80 años, hoy las presentamos esas crónicas desde los 30. ¿Qué cambio? Bueno sin certificaciones, sus alimentos eran mejores por que en general había mucha menos contaminación en aire, suelo y agua.



Quizá podemos ayudar un poco al planeta y a nosotros empezando por consumir menos carne, si consumes 3 veces al día qué tal 1 vez y después un día si y uno no. Quizá puedas cultivar algunos alimentos, (vale desde tu árbol de limón). Y es una verdad, aún en ranchos hoy en día usan pesticidas, es decir no son 100% naturales. Pero debes saber que el hecho de comer un plato de verduras sin importar de cuales le dará muchos beneficios a tu cuerpo y siempre será mejor que cualquier alimento procesado sin importar si tiene una certificación de orgánico o no.


Pero si te interesa el planeta, seguro hay muchos hábitos diarios en los que puedes poner tu granito de arena y sabes algo, TODO ESFUERZO ES IMPORTANTE.

Fuentes:

Quitral, Vilma, María Luisa Donoso, and Natalia Acevedo. "Comparación físico-química y sensorial de huevos de campo, orgánicos y comerciales." Revista Salud Pública y Nutrición 10.2 (2009).

Lopez Salazar, Gloria Lety. "Factores que influyen en la compra de alimentos orgánicos en México. Un análisis mixto." Small Business International Review (SBIR) 3.2 (2019): 69-85

Aguirre Ruiz, Paula. "Disposición a pagar por productos orgánicos en Chile: diferencias entre productos virtuosos y viciosos." (2015).


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