Cambios de hábitos alimentarios.

Actualizado: 17 may 2020


Levantarte un día con la intención de cambiar tu dieta con tal o cuales características es fácil de decir, pero la realidad es que es un proceso de lenta cocción que si no tienes en cuenta te puedes encontrar con mucha frustración, enojo y finalmente impactar en tu autoestima.Desde la historia de la humanidad el estudio del comportamiento humano ha sido motivo de análisis de muchos. A pesar de ello nos encontramos ante seres evolutivos que responden ante una serie de estímulos (diversos cada día) que al final de cuenta condicionan nuestras acciones.



Por ello, no existen fórmulas mágicas para cambiar la conducta humana. El acercamiento que se ha logrado es comprender algunos caminos que podrían impulsar a motivar al ser humano a cambiar algunos aspectos de su vida (teorías de cambios de conductas en salud).La conducta alimentaria en particular tiene muchas variables en juego que influyen en qué y cómo comemos: gustos y desagrado de alimentos, formas de preparación, estatus socioeconómico, cultura, disponibilidad de alimentos, fisiológicas (señales hambre-saciedad), publicidad, psicológicas (vínculos emocionales), genética (polimorfismos), etc.

Todos estos factores hacen que la comprensión de los hábitos de alimentación sea complejo y por tanto difíciles de cambiar de la noche a la mañana.Si deseas modificar hábitos, significa que tienes que tener claros tus motivos por los cuales hacerlos y repetir la acción la cantidad de veces suficientes para afrontar las barreras que se presenten para que hagas esa acción de una forma más automatizada. Ese camino es por el que apostamos muchos profesionales de la salud, porque es un cambio en la alimentación que llega para quedarse y dará más beneficios a los pacientes a largo plazo. Un escenario más preventivo y sanador que cualquier tipo de dieta que se realice solo por unas semanas. La trayectoria de dichos cambios no basta con una intención. Requiere constancia y perseverancia, que traducido es: te saldrá algunos días bien, otros regular y otros mal, incluso puedes abandonar unos días. Pero conectas con tus motivaciones y decides continuar. Hablamos de que un hábito está implantado en la vida, cuando se hace con frecuencia y genera poca incomodidad de hacerlo. Es más disfrute o gozo que pelea interior por hacerlo.

Lo puedes hacer solo o con alguien que te guíe a conseguirlo más rápido, pero definitivamente el mayor trabajo le toca al que quiere cambiar. Estudios al respecto, han probado que el cambio de uno o dos hábitos por año disminuyen riesgos a enfermedades hasta en un 20%.

Por tanto, la meta no es cambiarlo todo a la vez, sino plantearte objetivos claros, realistas e invertir lo mejor de ti para lograrlo.Preparar tu mente al respecto es clave, si sigues conectado a los mensajes de obtener grandes resultados sin esfuerzos, eso te alejará de tu transformación. Si conectas con una filosofía de creer en ti, en tu valía, creer que eres suficiente para lograr lo que te propongas, mirar todos tus recursos a favor más que lo que falta, ver ejemplos de quienes lo han logrado, acercarte a asesorías pertinentes, procurar una autoestima sana, es más probable que los resultados sean diferentes.La próxima vez que te decidas a hacer una dieta te invito a considerar la aventura de cambiar hábitos de alimentación cuyo camino te dará mayores garantías de satisfacción y crecimiento personal.

Rees K, Takeda A, Martin N, et al. Mediterranean-style diet for the primary and secondary prevention of cardiovascular disease. Cochrane Database Syst Rev. 2019;3(3):CD009825. Published 2019 Mar 13. doi:10.1002/14651858.CD009825.pub3Emilien C, Hollis JH. A brief review of salient factors influencing adult eating behaviour. Nutr Res Rev. 2017;30(2):233‐246. doi:10.1017/S0954422417000099Petrocelli, John V. Processes and stages of change: Counseling with the transtheoretical model of change.Journal of Counseling & Development. 2002;80:22-30.


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