Estreñimiento

Actualizado: 25 may 2021

Si lo que comes tarda más de 24 a 72 horas en salir, si hay esfuerzo, dolor, dureza e incomodidad permanente o el sentir que no se vació completo, hablamos de estreñimiento. ¿Por qué es importante? Si bien es más cotidiano en mujeres, le pasa al 20% de la población y este padecimiento puede ser indicador una mala alimentación, otra enfermedad y por cierto NO ES NORMAL.


Puede iniciar desde bebés, recordemos que no es siempre posible una lactancia materna, y en muchas ocasiones este estreñimiento va de la mano de la aceptación de la fórmula en polvo. Se suele corregir por sí mismo o bien desde ahí comenzar a afectarnos, hay personas que dicen “ha sido así toda la vida”.


Las soluciones momentáneas van desde lubricantes anales, que es una medida que puede funcionar si se usa con poca frecuencia, laxantes, que debe ser una medida de emergencia, y no podemos abusar de la misma, hay personas que acuden a lavados intestinales que es de los peores errores, y muchas veces pueden ocasionarse daños por los mismos. Lo peor de todo es que todo esto lo hacemos casi siempre automedicándonos, ya que no consideramos que sea algo “importante” para acudir al médico. Por ser ”algo común”.


Al tener tantos productos de receta libre solemos escuchar las recomendaciones de boca en boca (lo que a la tía, vecina, amiga, les funcionó) y bueno muchos de esos productos podrían dañar la microbiota intestinal (bacterias que habitan nuestro intestino para fomentar salud), crear un intestino perezoso y entonces si tener una complicación mayor.


Entonces ¿qué hacer? La primera parte es identificar si tienes esa incomodidad ya sea por sentir que no vacías lo suficientemente frecuente o bien no sentir una satisfacción de un completo vaciado. Es decir ¿crees tener un problema de estreñimiento o no? y a partir de aquí, quizá iniciar por determinar si es crónico: “yo siempre he sido así“, ”ya me acostumbre”. Te paso después de un evento: “desde mi embarazo“, o “desde que me operaron de”, etc. Se honesto contigo mismo y reconoce cuál es tu situación.


Además identificar si hay dolor, hay personas que ya presentan una reducción en el colon por el uso excesivo de laxantes, o bien pacientes alimentados por sonda, estos casos podrían necesitar atención aún más especial.


En este artículo lo que busco es crearte la conciencia e impulsar los pasos iniciales a un cambio de hábitos, será el mismo tratamiento que intentará de inicio tu médico, si bien puede quizá apoyarte con prebióticos y probióticos o quizá incluso laxantes suaves, la base está en tus acciones.



  • Inicia con un plato de verduras antes de cada alimento. Tu mejor fuente de prebióticos, es decir fibra que ayudará a conservar las bacterias buenas del intestino.



  • Agua, 8 a 10 vasos al día, tu problema puede partir de la deshidratación. Los refrescos, jugos o bebidas azucaradas no son la mejor opción. Busca que sea agua pura o simple.



  • Frutas, busca consumir 3 frutas diarias.


  • Probióticos, busca yogurt o bebidas con bacterias buenas para tu intestino, y consume una vez cada tercer día. Aunque la imagen muestra ejemplos de estas versiones comerciales que te permitirán identificar productos que los contienen, busca opciones sin azúcar añadida. Estos son los más baratos pero no los recomendados para consumir frecuentemente por la cantidad de azúcar que aportan, ni para niños, ni adultos mayores, ni embarazadas, ni enfermos, hay otras opciones en el mercado que te ofrecen lo mismo pero sin azúcar.



  • Actividad física, inicia primero con 10 minutos, luego con 15 y después 30 minutos diarios, baila, camina, haz yoga, o lo que te apetezca pero muévete diariamente. Busca aquello que te haga sentir FELIZ y pueda permanecer en tu vida, encuentra el ritmo de tu cuerpo, escúchalo, no compitas, encuentra el punto donde sea un beneficio y no un sacrificio.



  • Un jugo o bien las ciruelas pasas enteras (4 a 5 piezas) al inicio son una buena opción como un suave laxante.

  • Consume frecuentemente otras frutas secas (arándado, chabacano, etc.) y semillas (nueces, almendras, semillas de calabaza, girasol, etc.) también son fuente de fibras que le hacen bien a nuestro intestino.

  • Y recuerda amaranto, salvado de trigo, de maíz, avena, centeno, todos estos cereales en sus versiones más sencillas también son grandes aliados para combatir el estreñimiento.


Inicia con estas medidas es las primeras 3 semanas notarás cambios favorables, de no ser así no tardes más en acudir al médico. Quizá tu cuerpo necesite más de tu atención.


Vivir incómodos no es una opción, es una llamada de atención que ocupa de nuestra acción.



Fuentes:

Kamm MA y cols. Tegaserod for the treatment of chronic constipation: a randomized, double-blind, placebo-controlled multinational study. Am J Gastroenterol. 2005;100:362.

Remes-Troche, J. M. (2005). Estreñimiento: evaluación inicial y abordaje diagnóstico. Revista de Gastroenterología de México, 70(3), 312-322.


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